Crematorio


Crematorio de Rafael Chirbes

Título original: Crematorio
Autor: Rabel Chirbes
Edita: Anagrama
Premio de la Critica 2008
Género: realismo dramático

Cuando el editor de Anagrama leyó Crematorio le dijo al escritor que era lo mejor que había leído en mucho tiempo, el escritor que dudó mucho hasta que lo envió afirmó que aquello que le dijo lo dejó –K.O.- . Yo sin embargo, al leer las cien primeras páginas estaba segura de que estaba leyendo la mayor obra del realismo dramático español desde que Pérez Galdós escribiera Misericordia pero conforme continuaba leyendo descubrí que no era así.

La apariencia primera que da el libro es de densidad, toda la narración es un bloque; un bloque de 416 paginitas, sin párrafos, ni guiones ni puntos aparte. Una persona normal al ver eso exclamaría -¡la madre del cordero!-, pero el lector empedernido, si le dicen que la novela es buena puede soportarlo, que después no lo vea así es otro cantar. Hay dos narradores uno es primera persona y el otro tercera persona omnisciente. Es un libro muy caótico a ese respecto y a veces se pasa de uno a otro sin darse cuenta y cuenta pillar al que está hablando a veces no sabía bien si estaban hablando o pensando.
Las primeras cien páginas (ciento diez casi) son brillantes. El hermano del difunto recuerda cómo ha sido la vida de ambos, la novela es un recuerdo constante, con algunas interrupciones, donde el narrador recuerda su origen social y cómo este cambió gracias al tráfico de drogas, el blanqueo de dinero, negocios y relaciones muy turbias. El llamado “boom inmobiliario” en España fue bien aprovechado por ellos lo que les da una aparente “respetabilidad” pero que no fue más que la punta de un oscuro iceberg.
La mayoría de los empresarios de Misent eran campesinos y el ascenso social se ha llevado sus almas por el camino, como la de los protagonistas. (¿qué opinarán los habitantes de Misent de esto?)

-“Bienvenida sea si sirve para regar estos áridos campos del afecto por los que todas nos movemos como zombis, sin saber muy bien qué dirección tomar, se ha dicho Mónica”-.
Pues en términos generales la novela sí que me ha resultado un “campo árido de afecto”.
-“La oscuridad es el estado natural: en cuanto el hombre se descuida, vuelve lo oscuro”-.Yo también comparto esa visión.
-“Mis colegas han empezado a acudir a fiestas con un esmoquin alquilado. Sonrien, pero estás muertos de envidia, les tienen envidia a los que tienen un esmoquin en propiedad. Esa bilis de mi generación (sí, de la mía, la tuya se rindió antes, ni siquiera luchó y, por eso, ni siquiera tiene sentido de culpa, sólo mediocridad) acabará haciendo mucho daño. Dará gente sin escrúpulos ya lo verás”-. Es mi reflexión preferida del libro, pero la diferencia generacional entre Matías y su hermano no es muy grande. La “bilis de la envidia” no es exclusiva de su generación Don Rafael, está históricamente muy extendida en el pueblo español.

Crematorio está lleno de reflexiones sobre literatura, arte y sociedad en un batiburrillo difícil de tragar, que no sabes si estás en un ensayo o en una novela, es algo difuso que entorpece el seguimiento de la historia de los personajes. Antes de llegar a la mitad del libro verán que no hay dos páginas seguidas en las que mencione o se recuerde algún lugar histórico, un lugar del presente, novelas de los clásicos de la literatura, obras de arte… Normalmente, ese tipo de comparaciones se utilizan para facilitar la comprensión de la lectura pero están puestas de un modo continuado, tan continuado y tan abundante que el efecto que producen es el contrario. Crematorio toma elementos de Los disparos del cazador pero incluso aquel pequeño libro es mucho mejor que este.

Como ya he dicho las cien primeras páginas me entusiasmaron pero en la página 110 ya encuentro algo que me sorprende: -“Leemos un libro, vemos un cuadro, u oímos una canción que nos emociona tremendamente, y volvemos a la vida cotidiana, y hasta nos olvidamos de que un día oímos esa canción. Los sentimientos no son precisamente ni lo más fuerte, ni lo más seguro, ni lo más duradero. Los sobrevaloramos. Tiene que ver más con lo animal. .. No son los sentimientos lo más humano. Lo más humano es la inteligencia, y seguramente también la capacidad para planear el mal a largo plazo.”-
No puedo evitar mostrar mi perplejidad ante esa afirmación, si realmente las emociones son algo tan banal la literatura no tendría sentido, los clásicos de la literatura no existirían, el arte no existiría; todos esos sentimientos no tienen porqué estar ahí las veinticuatro horas del días, pero en el fondo no se olvidan. Hay sentimientos más intensos y permanentes. Por ejemplo, un amor permanente a alguien puede ayudarlo a mantener vivo (si el escritor Joseph Conrad no se suicidó fue gracias a la presencia de su esposa e hijos).

Hay partes que hay que creer porque él lo dice.
-“Decir realidad es una forma de no decir nada, es hablar de conformismo, desviar tu propia responsabilidad en el curso de las cosas”-. Si el lo dice…
-“Goethe me hubiera reñido por haber perdido la juventud entre libros”-.y a mí por perder el tiempo y el dinero leyendo este libro.
La cantidad de fatalidad que depende del hombre se llama Miseria y puede ser abolida; la cantidad de fatalidad que depende de lo desconocido se llama Dolor y debe ser contemplada y explorada con temblor”.- Creo que no he entendido nada.

Hay parte de los libros que me han producido un schok.
El narrador omnisciente nos recuerda que Silvia, sobrina de Matías viajó con él y con su amante veinte años atrás. Matías solía a hablar a Silvia de amor. El narrador nos dice que Ángela -“…se bate sobre la butaca con las piernas muy abiertas, una sombra oscura al fondo de los muslos”(Pág. 262)-. Yo pensé ¿qué pasa, no lleva bragas?. Ángela le confiesa a Silvia que tiene la regla (realmente ella ya se había dado cuenta) y el escritor lo pone así: -“Que Ángela se lo revelan a Silvia las manchas de sangre en su falda y sobre la funda de la butaca, y que han empezado a aparecer compresas ensangrentadas en la taza del váter. Tiene la regla y, sin embargo, por la noche la oye gemir. Follan. Piensa: Matías y ella follan, a pesar de que tiene la regla. Y llora desconsolada en aquel Madrid al que su tío y la amiga de su tío la han llevado no se sabe muy bien a qué, adonde ella había ido no sabía bien para qué, pero sin duda a que se le revela algo no sabía bien para qué, algo que ya sabía que era de difícil, por no decir de imposible, revelación-“. Ahora estén atentos a la revelación ¡tachán, tachán! –“Hacía algún tiempo que había empezado a manchar, como decían su madre y la criada, y se daba asco a sí misma, esa cosa pegajosa, maloliente, escapándose entre las piernas, y él no le da asco el líquido viscoso de Ángela, resulta que la ama, que está enamorado de ella…-“ Entonces ella empieza a despreciarlo por ser un hombre vulgar. Matías le dice -que el amor lo tiene uno, está en uno- y sale corriendo no sin antes haber intentado morrear a su tio; ¿se puede ser más morboso?, (bueno sí que morrease a su padre).
Señoras y señores la “gran revelación” resulta ser que se puede amar (y follar) a una mujer independientemente de que tenga la regla. Ciertamente tener la regla no es agradable para ninguna mujer pero que Silvia, vuelvo a citar textualmente (pag. 263) –“lo quiere salvar de la mujer que ensucia las butacas”-. Yo pienso que Ángela llevará bragas y compresas más que nada porque también menciona estas últimas en la página anterior y no tiene sentido lo de que va por ahí manchando las butacas. Osea, ni siquiera la lógica morbosa está bien enlazada aquí. Otra cuestión es la psicología de Silvia que parece más la hija de un talibán que la de una ciudadana del mundo civilizado. Esa visión que tiene de “mujer con regla, mujer impura” es propia de países del Tercer Mundo, en especial aquellos de mayoría islámica, donde una mujer puede ser recluida mientras dure la menstruación porque es “impura” (si no lo sabían ustedes ya lo saben). Pues a juzgar por esas páginas y la siguiente parece que eso del amor y la regla la tenía traumatizada.

El capítulo de Yuri, sobra (pag 145-164). Yuri no pinta nada en la historia de la familia, ni directa ni indirectamente, es el hombre encargado del cuidado de Irina, la prostituta preferida del jefe y de Ramón Collado, amigo de la familia protagonista. Yuri desea ardientemente a Irina y la forma que tiene Chirbes de describirlo no es nada poética es sólo la inquietud del personaje patético que le inquieta quien la “folla” y “agujerea” (palabras textuales abundantemente utilizadas en esta parte del libro). Esta parte es entre patética y repugnante y la impresión que me dio es la de ser expulsada de golpe del mundo afectivo; es como si yo me pusiera a escribir una historia de mi familia y le dedicara un capítulo a las fantasías porno del portero del parking, y además hiciera que no vuelva a aparecer en la historia salvo una escasa mención posterior.
También hay otras páginas que sobran como la de Juan orinando y salpicando las baldosas y otras cosas del estilo de las mencionadas.

Una cosa que me dejó a cuadros (creo que simplemente no estaba preparada para leerlo) era lo siguiente:
-“ Ahora Matías ha muerto y ella ha llamado inútilmente por teléfono a Ángela y a Lucía, que si que han sido mujeres de él, a las que ha poseído sin importarle que tuvieren la regla: que él te abrace, te envuelva, se mete dentro de ti, las viudas –la palabra viuda lleva algo dentro que asusta un poco, y que rechaza- guardan dentro cosas que el muerto dejó allí, no cosas ajenas, objetos, sino cosas que pertenecen al propio cuerpo del muerto, fluidos, flujos, líquidos, flemas, salivas, que se disolvieron dentro de ti, se confundieron con tu s propios fluidos, penetraron por ósmosis en tu sistema circulatorio, en tus paquetes musculares, en tus membranas: eso es lo que te convierte en parte de alguien, el sexo, dejas algo de ti en otro, te llevas algo del otro en ti, y ahora esos intercambios adquieren un carácter siniestro. El muerto se lleva con él células tuyas, eres la viuda, eres parte del cadáver: esa parte de ti que él se ha llevado estará pronto bajo tierra, o se habrá convertido en cenizas.”-
Una persona con un poco de sensibilidad le puede producir dos reacciones: repugnancia la primera, la segunda ¿no les parece una concepción muy machista?. Se lo comentaba a una amiga y me dijo –Es como si una mujer considerara que todos los hombres a los que se tira “suyos” por haber intercambiado fluidos sexuales. Yo lo llamo “párrafo necro-sexual”. ¿¿¿¿¿Se imaginan a Stendhal, Conrad, Dostoievski o Pérez Galdós escribiendo algo así?????? En Nostromo de Joseph Conrad un personaje siente una atracción sexual y posesiva por una adolescente y de ningún modo los sentimientos ni pensamientos se describen así. Creo que esto es lo más asqueroso que he leído nunca.
De hecho, en el libro se hace una distinción muy clara: existen dos tipos de mujeres: putas y no-putas, literalmente eso es así y se nota mucho a partir de la página 230. Para más indicaciones diremos que las “no putas” son la esposa, la hija y la amante.
Ya les digo, me he quedado muy sorprendida no me esperaba una cosas así de un escritor de la España del s.XX-XXI, no estoy indignada sólo perpleja y espero de todo corazón que la sociedad masculina de España no piensen como los personajes de Chirbes, almenos de mi generación no lo creo.

En la 311 el escritor en boca de Juan dice -“No te digo que hubiera querido escribir algo grandioso, me refiero a algo físicamente grandioso, a eso me refiero: una obra sólida, de mil páginas cargadas de pensamiento, para eso he sabido siempre que no estaba capacitado, ni por formación ni por energía ni por inteligencia natural, pero sí una de esas obras cortas que son más fruto de la sensibilidad que de la erudición o del orden de la mente, una novela corta de las que quedan para siempre”-.
¿Por qué no se aplicó el cuento Don Rafael?. Las novelas cortas que he leído de él son mucho mejores que esta.

Resumiendo:
Libro con una primera parte muy buena y el resto pésimo, después hay frases sueltas que están bien. Bajo mi punto de vista pesa más lo malo que lo bueno. Hay cosas de este libro que me han dejado perpleja. Es una lástima que una idea tan buena como es examinar cómo se ha creado riqueza en este país (almenos una parte importante de ella), haya desembocado es esto. Es la primera novela larga que le leído de Don Rafael y si no llega a ser que he leído otros libros suyos, de haber sido el primero no hubiera vuelto a leer nada más de él. Me cuesta creer que este es el escritor de La buena letra.
Rafael Chirbes decía que el no creía que fuera tan buena, yo al leer eso dije -¡que modesto!-. Miren por donde, no era modesto, era realista.
Los críticos dicen que refleja la sociedad actual. Me niego a pensar que la visión que da de la sociedad española es la real. Lo que sí estoy de acuerdo en que mucha de la riqueza de este país se hizo de forma muy oscura. (somos un centro de blanqueo de drogas, prostitución…), pero ni todos los españoles somos ricos, ni todos somos constructores. Desde luego no me veo reflejada en los personajes femeninos que, o son prostitutas o son sospechosas de serlo. Tampoco creo que los hombres españoles dividan a las mujeres en: puta-noputa. Todas las mujeres sabemos que los hombres piensan mucho en el sexo pero me niego a creer que están tan enfermos como los personajes masculinos de esta novela. Tampoco creo que el amor de una pareja se reduzca a –“si me folla con la regla es que me quiere”-.
No me cabe en la cabeza la reacción tan entusiasta de la crítica. Creo que con el paso del tiempo la historia de la literatura pondrá este libro en el lugar que le corresponde, es decir, en ninguna parte.

Nota:

Al editor de la editorial Timun Mas le dijeron que sus libros eran para “jovencitos descerebrados”. Yo creo que si el nivel literario “de calidad” es este, los libros de Warhammer (los más vendidos de Timun Mas) serán clásicos de la literatura. Cualquier libro de Dan Abnett tiene unos personajes más realistas y más cuerdos que los de Crematorio.

 

 
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2 Responses to Crematorio

  1. qisties dice:

    Me encanta eso de que "se limpia con un clinex", no se me había ocurrido…

  2. Anonymous dice:

    ¨la caída de Madrid¨ es igualmente compacta e igualmente coral, intenta abarcarlo todo al igual que ¨Crematorio¨ pero está mejor condensada, da la impresión de ser una pota más compacta y homogénea y al final, Chirbes simplemente se limpia con un clinex, todo queda vacío.

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