Trilogía de las guerras de la inquisición – Warhammer40K

arlequincaos

  Trilogía de las guerras de la Inquisición Warhammer 40.000: «Draco», «Arlequín», «Hijo del Caos».

Mis ediciones son digitales.

Es la primera vez que leo a este autor, Ian Watson y me ha dejado un sabor agridulce.

Al comienzo de leer el primer libro “Draco” da la impresión de que la historia va a ser prometedora pero mi interés se va diluyendo conforme avanza. Inicialmente pensé que le libro me decepcionaba porque el argumento de las guerras de la Inquisición no se basaba en el conflicto entre radicales, los que creen que pueden usar el caos como arma contra el propio cao,s y los puritanos que creen que eso es una herejía; o bien el conflicto de los que creen que los psíquicos son diabólicos y contaminan la cruzada contra el Caos, ya sean sus partidarios cazadores de brujas o miembros de la propia inquisición. Ese era el conflicto que nos contaba Dan Abbnet en la trilogía de Eisenhorn. La trilogía de las guerras de la Inquisición son libros de aventuras similares a los de Dan Abbnet pero la historia es muy diferente. Al principio pensaba que mi decepción se debía a que los libros no contaban nada de lo que me hubiera gustado saber pero conforme avanzaba la saga me di cuenta de que el motivo principal de que no me terminaran de gustar radicaba en que hay cosas en la narración que no tiene mucho sentido.

Me temo que es inevitable hacer algún «spoiler» de la historia para poder analizar los “puntos críticos” de las novelas. ¿Por qué Draco escribe un diario en tercera persona contando todo sobre la conspiración de la hidra y se metiera en una caja de éxtasis durante cien años? Puede que me olvide de algún punto importante en la historia pero no encuentro la lógica a esa conducta. Draco va con rapidez inmediata a descubrir si la hidra había sido creada en el Ojo del Caos y después se pone a él y a su equipo a hibernar ¿para qué?. Es como si una persona escribiera un mensaje en una botella diciendo que hay un plan de asesinar a un mandatario y después se fuera a dormir y esperara a ver si alguien encuentra el mensaje y resuelve el problema. Esa es una conducta impensable, por ejemplo, en los personajes de Dan Abnett que son capaces de echarse sobre un enemigo sólo con las manos. También los protagonistas de las novelas de Abnett son más idealistas y Draco es un hombre más manipulador, menos idealista, tiende a usar a la gente, es un persona diferente. Un defecto de narración de Watson es que cambia de escenario sin avisar. Por ejemplo en el segundo volumen, del capítulo siete al ocho pasamos de leer el interrogatorio a Grimm en una nave espacial  a estar siendo disparados en tierra firme. No sabemos si están el planeta mencionado en el capítulo anterior, no sabemos que ha sido de la nave, si ha aterrizado en algún sitio o los personajes han sido teletransportados. Eso ocurre varias veces en las novelas, un pequeño párrafo, un par de líneas… hubieran sido de agradecer. La premura con la que Ian Watson quiere pasar a la acción es excesiva. Me gustó mucho el capítulo once del «Arlequin» donde Zephiro explica su vida y finalmente su retorcido plan para el protagonista. Es un capítulo bien narrado, bien estructurado. También la lógica del Capitán de los Puños Imperiales es impecable. Otro punto que me gusta es que el libro profundiza en la cultura eldar. Los eldar son una gente que mezcla el hambre con las ganas de comer; y en la historia eso significa que los eldar realmente necesitan derrotar al Caos pero a la vez quieren retomar el control de la galaxia. Que la galaxia fuera como antes de la expansión de los humanos. Necesidad y ambición, matar dos pájaros de un tiro no puede ser. El trato tan cruel a los astrópatas me impresiona, ya vi en Los fantasmas de Gaunt que los “psíquicos autorizados” del Imperio iban encadenados y con ropas maltrechas. Contrasta mucho con la vida que llevan los inquisidores, los cuales también son psíquicos. El problema principal que veo en esta trilogía es que de la historia principal: pasamos de intentar resolver la conspiración de la hidra que amenaza a toda la galaxia, a una historia personal, resucitar a un personaje. El tema principal de la intriga no queda resuelto, nadie lo resuelve. La hidra continúa allí y los conspiradores quedan impunes continuando sus fechorías.

Los libro son interesantes pero, ¿han leído ustedes alguna vez un libro donde la trama principal no se resuelva?. Por eso digo que me ha dejado un sabor agridulce.

Articulo publicado en Literatura con las etiquetas: , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


¡IMPORTANTE! Responde a la pregunta: ¿Cuál es el valor de 12 7 ?