Risa Roja

Risa Roja

Risa Roja de Leonid Andreiev es probablemente el mayor alegato pacifista jamás escrito. Comienza con un soldado que forma parte de una compañía donde todos están locos. Este hombre, padre de familia en la vida civil conserva pequeños atisbos cordura pero es consciente de que está loco.
La descripción que hace Andreiev de los soldados es de una gente tan inmensamente demente que no sienten ni el dolor físico, ya tengan los brazo dislocados o algún miembro amputado; e incluso parece que abrazan la muerte con gusto, se tiran a las alambradas de espinos.

He decidido copiar el que considero el fragmento más reflexivo del libro:
-Juzga tú por ti mismo: no se puede impunemente estarse inculcando durante decenas y centenares de años, piedad, razón, lógica…, formar una conciencia. Cabe no tener piedad, volverse insensible, acostumbrarse a ver sangre y lágrimas y dolores, como los matarifes o algunos cirujanos o los militares; pero ¿ cómo es posible, después de haber comprendido la verdad, renegar de ella? En mi opinión, es imposible. Desde la infancia me enseñaron a no maltratar a los animales, a ser compasivo, y eso mismo me enseñaron cuantos libres leía; y yo siento una piedad lacerante por todos cuantos sufren en esta guerra maldita. Pero hete aquí que pasa el tiempo y empiezo ya a habituarme a todos estos horrores, sufrimientos y efusiones de sangre; siento que aún en la vida corriente tengo menos sensibilidad que antes, y sólo reacciono ante las impresiones muy fuertes; pero a lo que no puedo acostumbrarme es al hecho mismo de la guerra. Mi razón se niega a comprenderlo y a explicarse lo que en el fondo es absurdo. Millones de hombre, juntándose en un mismo sitio y tratando de dar visos de justicia a sus actos, se matan unos a otros y padecen ambos los mismos dolores, y ambos son igualmente desdichados… ¿Qué es eso sino pura vesania?-.
Este fragmento me gusta especialmente porque habla de la hipocresía o tal vez de la simple contradicción de los valores con los que se nos educa y las situaciones que se nos obliga a afrontar en un periodo muy pequeño de tiempo; dichas situaciones entrañan el abandono completo de todo el esquema mental que se nos ha inculcado desde pequeños; en el caso de la guerra es especialmente traumático de ahí que la guerra sea siempre un verdadero foco de enfermos mentales graves. Hay otra cuestión interesante: una persona que se acostumbra a ver violencia se insensibiliza y sólo reacciona ante explosiones de sentimientos muy exagerados.
La obra está dividida en dos partes y la segunda la protagoniza el hermano que termina sufriendo verdaderas paranoias en una sociedad que ha enloquecido también.
El tema de la atracción por el mal, el placer de matar es un tema que preocupa bastante a Andreiev, aparece varias veces en la novela; el narrador encuentra esta carta

-… Ahora es cuando comprendo la gran alegría de la guerra, este primitivo y viejo placer de matar hombre inteligentes, astutos, ladinos, incomparablemente más interesantes que las fieras carnívoras. Quitar eternamente la vida es tan divertido como jugar al tenis con los planetas y los luceros. Pobre amigo mío, ¡que pena que no estés tú también con nosotros y te veas obligado a aburrirte en la insulsa vida cotidiana!...-

Sobre el simbolismo de la risa roja, un ente abstracto que verdaderamente no existe pero siempre está ahí. Yo he llegado a la conclusión de que la Risa Roja es la visión de la muerte, pero no una muerte normal sino una muerte antinatural, violenta, irracional, enloquecida: es esa muerte que trae la guerra tanto a los que la hacen como para los que la sufren.
La editorial

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